Saul Steinberg, artista

Saul Steinberg. Alicia Chillida con la Fundación Juan March

La Fundación Juan March presenta en su sede de Madrid la primera retrospectiva completa en España dedicada a Saul Steinberg (Râmnicu Sărat, Rumanía, 1914 – Nueva York, 1999). Con dibujos, pinturas, grabados, collages y objetos tridimensionales, así como fotografías, libros de artista y revistas, la muestra es inédita en España, ya que la única exposición anterior de Steinberg, en el Instituto Valenciano de Arte Moderno en 2002, se centró únicamente en los dibujos del artista. 

La exposición cuenta con el apoyo y la colaboración de The Saul Steinberg Foundation de Nueva York, principal fuente de investigación sobre la obra del artista y su difusión. Además, la Fundación Juan March es una de las destinatarias de las donaciones de obras de Steinberg que la Fundación viene realizando a diversas instituciones internacionales, y recibirá alrededor de 50 obras para sus fondos. Éstas se incluirán en la exposición junto a importantes préstamos de instituciones públicas y colecciones privadas de Europa y Estados Unidos, como el Centre Pompidou, la Galerie Maeght y la Biblioteca Nazionale Braidense de Milán, así como de herederos y amigos del artista.   

Saul Steinberg optó por el dibujo como el medio que le ofrecía mayor grado de libertad, una elección que contribuyó a la difusión mundial de su obra en la cultura popular y a través de los medios de comunicación, por encima de su estrecha colaboración con la revista The New Yorker durante más de 50 años. Sus mensajes se difundieron desde Nueva York por todo el mundo, como ejemplifica uno de sus dibujos más icónicos, View of the World from 9th Avenue (Vista del mundo desde la 9ª Avenida), de 1976. Durante muchos años Steinberg vivió en el corazón de la vida intelectual neoyorquina. A pesar de no ser un artista conceptual, sus dibujos le convirtieron en objeto de la admiración de Harold Rosenberg. En 1978, apuntó que Steinberg podía considerarse la figura emergente entre los artistas estadounidenses de posguerra que revolucionó la pintura y la escultura al introducir el nuevo tema del «misterio de la identidad individual». 

La obra de Steinberg se resiste a cualquier categorización fácil. Como él mismo dijo: «No pertenezco al mundo del arte, de los dibujos animados o de las revistas, así que el mundo del arte no sabe muy bien dónde situarme». Su fluida transición entre distintos géneros artísticos y literarios es esencial en su obra y quizá pueda verse también como un reflejo de su vida, su época y la posición que ocupó en el contexto del turbulento siglo XX. Admirador de Nikolai Gogol y su teatro del absurdo, Steinberg sintonizó con artistas e intelectuales contemporáneos como Samuel Beckett y Alberto Giacometti y con algunos rumanos exiliados como Emil Cioran, Constanin Brancusi y Eugène Ionesco, compartiendo su perspicacia e inteligencia. Es en ese espacio, situado entre el escenario y el libro, donde puede ubicarse gran parte de la obra de Steinberg. 

La exposición explora las distintas facetas de Steinberg como creador, al tiempo que analizará su amplia iconografía con una visión retrospectiva más que lineal, dado que sus temas suelen persistir a lo largo del tiempo. Los temas de la exposición van desde los Bombings (Bombardeos) y All in Line (Todo sobre la línea), que reflejan su condición de emigrante que busca establecer su identidad, hasta los Animales y Edificios, este último dedicado a parte de la arquitectura neoyorquina que tanto fascinaba al joven arquitecto; Las Vegas, con su visión satírica de Estados Unidos; y Travels around Europe (Viajes por Europa). Además de dibujos, la exposición incluye ensamblajes de madera, como los Drawng Table Reliefs (Relieves de mesa de dibujo), y mesas totalmente tridimensionales, en las que Steinberg talló objetos y figuras. También se exponen los dibujos del Laberinto de los niños, escultura pública creada por el estudio de arquitectura BBPR para la X Trienal de Milán (1954), compuesta por dibujos esgrafiados sobre una estructura trilobulada. Otra inclusión en la exposición son los Photoworks de Steinberg, fotos sobre las que dibujaba para cambiar el contexto o fotos de dibujos in situ realizados en las calles de la ciudad (1950). Los visitantes también verán ejemplos del trabajo de otros dos grandes fotógrafos, Inge Morath y Lee Miller, ambos colaboradores de Steinberg. Morath grabó la serie Masks (Máscaras), en la que fotografió a individuos y grupos con las máscaras de Steinberg. 

Entre los murales que Steinberg creó a lo largo de su carrera, Art Viewers (Espectadores del arte) de 1966, presentado ese año en la Galería Maeght de París, es uno de los más fascinantes. Un mural-collage de trozos de lienzo recortados, culminación de un tema recurrente en la obra del artista: la mirada del espectador sobre el arte. A la vez satírica y elogiosa, esta obra ocupará un lugar destacado en la exposición.

La publicación que la acompaña es la primera fuente visual completa sobre Saul Steinberg en español. Incluye todas las obras y documentación expuestas, acompañadas de ensayos de expertos españoles como Alicia Chillida, comisaria invitada de la exposición, y Maite Muñoz, crítica de arte y decana de la Escuela Técnica de Arquitectura de Madrid. Entre los expertos internacionales que contribuyen con ensayos se encuentran Sheila Schwartz, directora de Investigación y Archivos de la Fundación Saul Steinberg, y la comisaria independiente Francesca Pellicciari. Además de una cronología revisada del artista y un aparato crítico actualizado, la publicación incluirá también una antología crítica y un ensayo sobre Steinberg escrito por Harold Rosenberg.